martes, 7 de noviembre de 2017

" Tuvo el tiempo necesario y suficiente para reunirse a pactar y a acordar con los socialcristianos, con los Bucaram, (...), pero jamás tuvo tiempo para sentarse con su propia dirigencia": Gabriela Rivadeneira





"Me parece que estos son síntomas de un mal inicio", lamentó la secretaria Ejecutiva de Alianza PAIS, Gabriela Rivadeneira, al conocer, por declaraciones del prefecto de Pichincha y dirigente del movimiento oficialista, Gustavo Baroja, el supuesto pacto con los socialcristianos. En este marco, la también asambleísta reprochó el hecho de que mientras varios líderes recorrían el país haciendo campaña electoral con el pueblo, otros pactaban y realizaban acuerdos políticos a espaldas de la militancia.
“La campaña electoral no fue dirigida por Alianza PAIS, sino por el grupo del hoy presidente Moreno que lo manejó, incluso, desde otra sede política desde donde se daba todos los lineamientos”, explicó y aseguró que el presunto pacto fue realizado a espaldas del pueblo, de la dirigencia y de la militancia.
“Mientras unos recorrimos el país -realmente poniendo todo el esfuerzo, aguantando una campaña muy violenta en las calles generada por la oposición- y llamábamos a confiar en la continuidad de la Revolución Ciudadana y en el cumplimiento de un plan de gobierno –del que hasta ahora no se ve luces- parece que otros estaban haciendo los acuerdos políticos a espaldas de la dirigencia de Alianza PAIS, a espaldas de la militancia y sus bases porque en ningún lado de los principios de la Revolución Ciudadana ni de nuestra organización política están en los pactos con la derecha y la partidocracia”, reprochó.
En la segunda vuelta, rememoró, quienes eran actores nacionales tuvieron delegaciones en territorio. Una vez terminada la primera vuelta, en donde también recorrieron el país para las candidaturas para asambleístas y Presidente, en la segunda vuelta, fue designada a hacer campaña en la Amazonía mas no en las reuniones de Dirección Nacional o Buró político que tuvieron en ese lapso.
“Pero allí jamás se mencionó ningún tipo de necesidad de acuerdos y de pactos, por eso yo digo que mientras nosotros estábamos haciendo campaña –que era lo que nos correspondía para ganar con los votos de la gente-había otros actores políticos detrás de Moreno haciendo los pactos con la derecha justificando que si no los había, no ganábamos las elecciones”, criticó.
Rivadeneira dejó en claro que en esa época todavía no era Secretaria Ejecutiva de AP, cargo que asumió desde el 1 de mayo. Durante una entrevista para el programa “El Poder de la Palabra”, de Ecuadorinmediato.com/Radio, manifestó también su preocupación por las palabras del presidente Moreno sobre el tema.
“Me parece gravísimo porque además, está menoscabando su propio liderazgo nacional. Se está haciendo un propio harakiri  (suicidio ritual japonés por desentrañamiento) al creer que había unas elecciones perdidas. Había unas elecciones muy complejas y el resultado fue producto de eso. Un resultado muy apretado, que no se hubiera ganado sin todo el componente de la organización más fuerte electoral que ha tenido la historia reciente de este país que es Alianza PAIS”, relató.
A su criterio, existió un menoscabo a la credibilidad de su propia organización. Insistió en que eso se refleja además, en las actuaciones posteriores ya que, acto inmediato a la posesión del nuevo gobierno, se empezó con una serie de descrédito y de deslegitimación, no solamente al régimen anterior de la Revolución Ciudadana, encabezado por Rafael Correa, sino a la propia militancia.
“El término de ovejunos, cartel de la mafia, revolución cualquier pendejada, su inasistencia permanente a debatir los temas de partido, es decir, tuvo el tiempo necesario y suficiente para reunirse a pactar y a acordar con los socialcristianos, con los Bucaram, con Gutiérrez, con otras organizaciones políticas, pero jamás tuvo tiempo para sentarse con su propia dirigencia”, cuestionó.
Por lo que esta situación, mencionó, es resultado de un cúmulo de descréditos, de menoscabo a la propia organización, que ha sido sentida por la militancia. Hay un sector que, no solamente está muy dolido por aquellas expresiones, sino también irritado por la traición a un plan de gobierno y a un proyecto político, expresó.
“Esto ha sido identificado por la militancia porque van más allá de tecnicismos. Esta es la disputa propia en un proyecto que apostó por la justicia social, por la soberanía, por las políticas de redistribución de la riqueza, por políticas tributarias progresivas –que también es otro tema que nos preocupa en la actualidad-, frente a un proyecto que parece haber pactado con todo ese sector de la partidocracia”, sostuvo. Desde su punto de vista, se pretendería formar, entonces, una suerte de “apéndice” de la partidocracia alrededor de un alineamiento de ciertos sectores a la política del nuevo gobierno.
Gabriela Rivadeneira admitió que ha sido parte de la autocrítica desde PAIS la elección del Presidente de la República como presidente del movimiento político. “Así como hemos sido muy críticos en este momento hacia afuera, también lo hemos sido hacia adentro”, recalcó, al tiempo de aseverar que su estructura orgánica carece de muchas cosas.
Han apostado por ser la primera fuerza política electoral del país y lo han hecho con éxito demostrando 14 victorias electorales, por lo que nace el miedo de la partidocracia hacia AP y a su líder, Rafael Correa, señaló. “También tenemos problemas estructurales de la propia organización política. El hecho de haber confundido, en un momento determinado a quienes ejercían cargos de función pública con cargos dirigenciales del movimiento político a nivel territorial y a nivel nacional”.
“Me parece que esa confusión se da por el mismo origen de Alianza PAIS. AP no es una organización histórica, tiene 10 años, los 10 años de la Revolución. AP se genera como la herramienta electoral del gobierno de Rafael Correa Delgado. En ese sentido, los primeros años, incluso, actuaba como Ministerio de la Política antes de que hubiera Secretaría de la Política, resolvía los problemas políticos del gobierno”, recordó.
Según dijo, si es que tuvieran una capacidad de madurez política necesaria, no sería un problema y ejemplificó cómo, la semana pasada, acabó de terminar el noveno congreso del Partido Comunista de China en donde el Secretario General del partido es el presidente de dicha nación asiática. “Para eso han tenido que pasar 100 años de altos y bajos de la política”.
“Para nosotros, que somos un partido naciente, que está recién queriendo configurarse sí puede llegar a ser un error el confundir las tareas de la burocracia de la función pública con las de la militancia, de construcción de organización política. Hace tres años nosotros debatíamos la posibilidad de pasar de ser movimiento a ser partido político, decidimos que siga siendo movimiento. Yo creo que hoy, nuevamente, el movimiento tiene que someterse a debate profundo de qué es lo que quiere y cuál es la meta y el futuro de AP como organización política”, reflexionó.
Para Rivadeneira, más allá de “una purga” de la agrupación, están en un proceso de recomposición en la que lo más saludable es saber con quién se cuenta para continuar con coherencia y lealtad al proyecto de la Revolución Ciudadana. “En ese sentir, la operación y presión política que se está ejerciendo frente a varios asambleístas, a ciertas autoridades locales (alcaldes, presidente de juntas parroquiales), es fuerte. Están siendo sometidos a una toma de decisiones”.
“He recibido llamadas en interno y en reserva de muchos alcaldes, de muchos dirigentes que me han sabido manifestar que si es que no se suman al apoyo totalitario al Presidente o al Sí a la consulta, serán recortados presupuestos, serán recortadas obras, serán quitados de sus cargos a los familiares –me refiero a varios asambleístas-. Es decir, hay una presión política de alineamiento a ese ejercicio de nuevo gobierno y nos parece absolutamente peligroso”, manifestó.
Recordó que tiempo atrás ya se denunció que, en los mismos corredores de la Asamblea Nacional, se tienen presiones políticas porque convoca un sector de dirigencia o de autoridades electas por AP y que no, necesariamente, vienen de una experiencia política de organización y someten, bajo intereses particulares por sobre el objetivo del interés mayor que se llama Revolución Ciudadana y que se llama desarrollo del país.
Sin embargo, llamó a ver la pérdida de la dignidad de presidente del movimiento de Lenín Moreno como una oportunidad porque le va a permitir, al no haber querido ejercer el liderazgo de su organización política, tener el tiempo necesario ejercer el liderazgo de la patria ecuatoriana. “Hay un plan de trabajo que no se cumple, hay obras que no se cumplen. Es decir, nos parece que es preocupante lo que está pasando como país”.
Aclaró que Moreno no ha sido separado del movimiento, pero que, por ahora, ha perdido su dignidad como presidente del mismo. (JPM)

2 comentarios:

  1. Frlicitaciones Gabriela al decir la verdad a los traidores.

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  2. Excelente Gabriela Rivadeneira, todo está claro.

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