jueves, 21 de diciembre de 2017

MARCELA AGUIÑAGA: ¿CUÁL ES EL TEMOR A CORREA?


El retorno del expresidente Rafael Correa (RC) en días pasados, ha evidenciado entre otras cosas, una enfermedad que padecen ciertos actores políticos y medios de comunicación: la “correafobia”, que es el miedo a que el líder de la Revolución Ciudadana se encuentre con el pueblo y demuestre no ser un cadáver político, como aspiran muchos; sobre todo les preocupa drásticamente ver el nombre y la foto de Correa en una papeleta electoral.
En un acto aberrante y único hemos sido testigos de que por temor y odio hay quienes son capaces de realizar cualquier patraña a fin de lograr su cometido; y en este caso vemos como el poder y la burocracia de turno; instituciones que desde ya están sometidas; medios de comunicación, grupos económicos, pseudo organizaciones, entre otras, se prestan para ser parte sucesos a los que por decir lo menos, son vergonzosos:
1.- Censura a la prensa
¿Alguien con sensatez podría atreverse a plantear que la venida del expresidente Rafael Correa puede pasar inadvertida y no ser noticia? Pues no, nadie “ni con el viento de la rosa de Guadalupe”; ni con el esfuerzo fallido de ciertos medios de comunicación que intentaron invisibilizar su retorno.
Sin embargo durante estos meses y ante una campaña de desprestigio orquestada en su contra, siendo su único medio de defensa ha sido un celular que le permite acceder a twitter para desmentir la sinfonía de calumnias.
Buena parte de estas publicaciones digitales han sido replicadas por la prensa. Resta pensar: ¿su pensamiento y reacciones en redes sociales han sido noticia, pero resulta que su llegada al país (luego de su voluntaria salida a Bélgica) no lo es?
Esta es la doble moral de ciertos medios de comunicación: prefirieron callar y minimizar recorridos y encuentros masivos como en Guayas, Manabí, Pichincha y Esmeraldas; negar entrevistas y boicotear mediáticamente sus actividades. No hay que engañarse, esta prensa responde al poder de turno que engloba la guerra mediática: todos contra Correa.
Lo ocurrido es absurdo: Los medios lo censuraron, pero todos, a priori, hablaron de él. Es decir, quieren hablar de Correa, pero NO que hable Correa; pues lo que les interesa es avasallar al pueblo para que se alinee y asienta dentro de la campaña de desprestigio que pretende desesperadamente restar su aceptación popular. 

2.- Una consulta para impedir su candidatura
Están preocupados. En los mismos días de censura mediática, vapulearon la Constitución (Arts. 104 y 443) para apresurar el llamamiento a una consulta que busca inhabilitar una FUTURA candidatura de Rafael Correa. Flagelaron instituciones como el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Corte Constitucional, todo silenciado, donde nadie protesta y con medios que se hicieron de la vista gorda para cumplir el cometido. Con el silencio del Tribunal Contencioso Electoral y bajo la venia del CNE también se pretende arrebatar el movimiento político que los llevó al poder.
Sin embargo, las paradojas continúan: hoy dicen que Correa “es un opositor más” pero le dedican íntegramente esta consulta de USD 48 millones para inhabilitar su participación electoral. Como no hay autoridad que responda y ponga orden a nivel local, resta esperar la actuación de la Organización de Estados Americanos (OEA) ante tan burdo golpe institucional.
3.- Impedir el regreso de Correa
Ahora los voceros de la clase política nacional ya mencionada hacen eco de la muletilla: primero hay que impedir que Correa vuelva. Sin duda la respuesta apunta al miedo electoral que le tienen. Ahora, ¿serán capaces de tanto? Vemos que la judicialización de la política se torna normal y no sorprenderían más novedades inconstitucionales.
Pero, ¿en qué radica el miedo? Rafael Correa es el líder que despierta sentimientos extremos: amor y odio. En su gobernanza, para combatir las élites de poder y económicas, mostró su carácter fuerte para que se cumplan los mayores objetivos de desarrollo nacional en la línea del Sumak Kawsay. Tomar estas decisiones (para alcanzar redistribución de la riqueza, educación y salud gratuitas, mejora de salarios infraestructura pública, etc.) causaron efectos de aprecio de las clases populares, las históricamente olvidadas, y de desprecio por parte de quienes perdieron privilegios porque se aumentaron derechos para la mayoría de ecuatorianos.
El terror de los adversarios políticos al retorno de Rafael Correa se resume en ello: que los grupos de poder no vuelvan a perder privilegios y las clases olvidadas no tengan derechos que hoy han alcanzado, porque generan un “excesivo gasto público”, que al parecer no les conviene a grandes grupos económicos que hace más se 10 años gobernaron y hoy pretenden regresar.
Fuente: https://www.palabraverde.com/temoracorrea/

1 comentario:

  1. cuador entró de nuevo a las políticas de corte neoliberal a ultranza y para consolidar estos procesos de dirección de la economía el ejecutivo se ha valido de la vieja práctica del "reparto de país" a las castas, élites y personajes que manejaron al País desde la fundación como República; estos grupos corruptos pactaron a espaldas del pueblo. Los hechos evidentes como el pacto con el autor de la "regalada gana" ahora dando lecciones de moral, los que se beneficiaron de la sucretización de la deuda privada y el feriado bancario, los empresarios que vivían a expensas del Estado los principales responsables estos resquicios de la cleptocracia hay que combatir políticamente y ganarles; que han dicho los patriarcas de la componenda sobre la prescripción de los delitos de corrupción de políticos que ahora pretenden ser los abanderados de la "LIbertad" y la ética. Hoy quienes dijeron que ser la continuidad del Proyecto Político les vemos escoltados por una gavilla de Cleptómanos revestidos de políticos con sed de poder y codiciosos de la riqueza del país....

    ResponderEliminar